2 de septiembre de 2010

Solo respira.

Este viaje iba a ser largo.
 Cuando conseguí salir de aquel infierno me fui a 
mi casa corriendo. Deje una nota a mis padres:
"Papa, mama, lo siento tengo que irme no hagáis preguntas, 
no me busquéis .Sera lo mejor para todos. 
Haced como si  nunca hubiese existido, me voy.
Os quiere, Wesley "
Llegue a Madrid, y me senté en un banco cerca de la estación.
 Estuve allí sentado, pensando mucho tiempo. Cuando me di cuenta 
era de noche. Entonces volvió otra vez. Ese deseo irrefrenable. 
Necesitaba fumar.
 Necesitaba droga, lo que fuese. Metí la mano en mi bolsillo sin 
ser ni siquiera consciente de ello. Había una bolsa de pastillas. 
No sabia como esta allí, pero estaba, y yo quería tomarlas.
Una entro en mi boca, pero no era suficiente, el fuego de la 
droga me recorría todo el cuerpo y pedía mas y mas.
En ese mismo instante supe que nunca podría parar.
 Ahora era un drogadicto.
Y en ese mismo instante me desplome en el suelo.
Lo ultimo que vi antes de morir fue  la cara de Kate, esos ojos,
 que eran los causantes de mi muerte, de mi adicción.
Supe que no lo volvería a abrir los ojos. Sentí como ese f
uego abrasador desaparecía de esos ojos del color de la miel.
 
EVOLET.

2 comentarios:

Erea Salander Wu dijo...

¿Es parte de tu novela?

Evolet dijo...

El final del primer capitulo para ser exactos.

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