31 de agosto de 2010

LREPDLCDA

-Hola- murmuró.
-Hola-dijo ella-. Venga deprisa, al baño; duchate y lávate los dientes.
-¿Q...qué?
Se incorporó y miró a su alrededor con tanto desconcierto que ella tuvo que recordarle que se encontraba en el Hilton de Slussen. Él asintió.
-Anda, corre. Al baño.
-¿Por qué?
-Porque en cuanto vuelvas quiero sexo.
Ella consultó su reloj.
-Y date prisa. Tengo una reunion a las once y necesito por lo menos media hora para ofrecer una cara presentable. Y quiero comprarme una camiseta de camino al trabajo. De modo que sólo disponemos de unas dos horas para recuperar todo el tiempo perdido.
Mikael se fue al baño.
Evolet.

2 comentarios:

Erea Salander Wu dijo...

Es un fragmento de ese libro ¿verdad? I(L).

Evolet dijo...

Lo és.

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