Entramos. Y entré pensado en lo que le pasó a Abraham. Pero a mi no me iba a pasar, yo no era tan joven y tenía experiencia. El ambiente olía a humo, como siempre. Olía alcohol, a drogas a sexo. Se podía ver alrededor de cada una de las personas de la sala el mundo en el que se encontraban. Si entrabas allí y eras inteligente, no querrías volver a salir. Me senté en un sofá, y disfrute de la casa en su máxima esplendor. Pero esta vez fue diferente al resto.
Esto es un pequeño fragmento de un libro que me dedico a escribir en mi tiempo libre. Si consigo acabarlo dentro de un periodo relativamente corto os diré el titulo ya que conozco a alguien que me lo va a publicar. Gracias por leerme, y un abrazo.
3 comentarios:
Pues si lo publicas, luego nos dices dónde y cuándo, porque me ha encantado leerte.
Besos
Me ha gustado este blog! pareces guay :) te sigo!
muy nice lo que escribes
me gusta =)
-Bionica
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