3 de abril de 2011

Se apaga la luz, y suena el reloj. Llevaba casi dos días sin dormir. Sentada en el sofá. En ese de la esquina donde solía pensar. Pensar, cuando podía hacerlo me sentía satisfecho.
Pero en momentos como ahora no puedo pensar  y el mundo se me viene encima.
Algo tenia que poder pensar. Pero ya eran dos días y ahora era de noche, ni si quiera podía ver con claridad.
Y ademas estaba el reloj, que no paraba de sonar. Si hubiera sabido donde estaba me habría levantado y le hubiera hecho callar, pero no lo sabia, maldición.

Y se encendió la luz, y el reloj callo. Y de mis pensamientos no brotó ni una sola nota acorde con la melodía de mi guitarra.

6 comentarios:

Ana, HendayeStyle dijo...

El problema no es poder pensar, si no el no poder parar de pensar, al menos en mi caso, el reloj no calla y la luz se apaga, pero no desconecto...

Inés Luján dijo...

me encantan tus textos, tan geniales como siempre!

C. Castaño dijo...

que chulo el texto, esta muy bien! me ha gustado mucho tu blog! pasate por el mio cuando puedas(:
http://www.quesepreguntenporquesiguessonriendo.blogspot.com/

NURI▲ dijo...

me gusta lo que escribes ;) con este texto en particular me identifico bastante!
graciaa por pasarte!
un besito

Anónimo dijo...

qué precioso!
Un beso!!

Bionica dijo...

I love it!!!

-Bionica

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