La chica, cansada de mirar a su alrededor se sentó. Por mucho que siguiese buscando sabia que no encontraría lo que estaba buscando. Ella no estaba. El tampoco. Ni tampoco esa cosa que tanto quería, no recordaba su nombre. Tampoco sabia a donde ir.
Se tapó la cara con las manos. No sabia donde buscar. La gente la miraba con desprecio, como se mira a los locos.
Se sentía lejos de lo que buscaba.
De repente unos brazos fuertes la cogieron por detrás. Unas manos de mujer le inmovilizaron la boca, ella no quería que gritase.
Y la devolvieron dentro de aquel edificio de paredes blancas, suelos blancos, sillas blancas, ventanas blancas.
Perdió lo que buscaba cuando se volvió loca. Y nunca lo volvió a encontrar, nunca se encontró a si misma
4 comentarios:
me gusto mucho lo escrito, si quieres podemos seguirnos!
muchas gracias por tu apoyo!
un beso muy fuerte:)
Es genial este texto, como todos los tuyos :)
Muchas gracias por comentar en mi blog.
Un beso bonita!
:)
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