22 de octubre de 2011

Los girasoles desteñidos

El sol salió un domingo de madrugada reflejándose en tus ojos color avellana.
Tus pestañas, como persianas, parpadearon intentando ignorar que el gran astro intentaba que despertaras de tu sueño. Y yo a tu lado observaba como con tu mirada solemne ganabas al sol y te elevabas como un ángel.
Y empecé a quererte  con tus defectos y virtudes. Viéndote crecer día a día, sin pensar que quizá mañana no te tendría.
Pero, el mañana llegó y los girasoles agacharon sus cabezas y tomaron ese color desteñido que los caracteriza desde entonce. Y en tus ojos color avellana no volvió a reflejarse el sol. Y el sol no intento nunca más luchar contra tus preciosos parpados

3 comentarios:

Andrea Manzanares dijo...

Me encantan las frases que pones siempre! xx

Anónimo dijo...

¿Como lo haces? siempre consigues sorprenderme, precisa entrada me ha encantado<3
gracias por pasarte por http://www.youaremylightinmydark.blogspot.com
y dejarme tu comentario. GRACIAS DE VERDAD:)

Mandarina dijo...

Con lo bien que empezaba que triste final!

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