29 de mayo de 2011

L.S.

Las ramas golpeándote la cara. Los tropiezos sin cesar cada instante. Las picaduras, por bichos indescriptibles e inexistentes en la gran ciudad.
Ese es el valor que tiene estar aquí perdida en mitad de la nada con el verde rodeando el paraje.
Y aquí lo que cuenta es la ley de la jungla, casi igual que en la ciudad.

2 comentarios:

Ana dijo...

Las ciudades no son lugares para vivir. Creo que está relacionado con el texto. Saludos chicharreros valenciana.

Anónimo dijo...

♥
oh so nice post.))
love your blog.)
♥

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